Albert Font construye un universo sugerente donde el titán Nosaür, un gigante colosal, vaga por un mar inmenso unido por la boca a un tubo que desciende del cielo. El titán es el lugar donde habitan los humanos y la frontera entre estos y el mundo conocido. La trama sigue a Ranriu, una joven que vive en este entorno frágil, que emprende un viaje para encontrar a su hermana desaparecida. A medida que avanza la historia, el relato profundiza en el sentido de la pérdida: la desaparición, el recuerdo y la necesidad de encontrar un lugar en un mundo cambiante. El estilo de escritura es complejo pero el ritmo es ágil, lo que confiere al texto una gran calidad literaria. Por otro lado, destaca la manera en que el autor trata el duelo sin caer en un dramatismo excesivo. En conjunto, es una obra que emociona e invita a reflexionar.
En la portada, la imagen del gigante emergiendo entre nubes contrasta con la figura humana, pequeña y casi vulnerable, lo que refuerza el tono del relato. En definitiva, captura la esencia del libro con sensibilidad e impacto.